LOS PAISAJES MÁS PRECIOSOS DE CÓRCEGA

Variedad de paisajes corsos

Córcega sorprende por sus variados paisajes: una cadena montañosa que se hunde en el mar, magníficas playas y pequeños riachuelos, verdes bosques surcados por torrentes, lugares insólitos donde domina la roca.

La cadena central divide a Córcega en dos.

Al sur y al oeste, Córcega es granítica (Porto-Vecchio, Sartène, Ajaccio, Calvi...) y volcánica (Scandola, Monte Cintu, Capu Tafunatu...). Los paisajes son vívidos y acentuados, compuestos de altas cumbres, profundos y recortados golfos, cabos, arroyos, estrechos valles, desfiles...

Al norte y al este, domina el esquisto (Cap Corse, Castagniccia, Casinca...). Las cumbres son más modestas, el relieve es abrupto y masivo, intercalado con una multitud de valles, crestas y estribaciones rocosas donde se construyen las aldeas.

Bonifacio y San Florent son enclaves de piedra caliza donde la roca es clara y luminosa.

Por último, la llanura oriental ofrece un relieve armonioso y pacífico, donde la costa es sólo una larga playa de arena a lo largo del Mar Tirreno.

Estos grandes grupos de edificios no pueden dar una idea de la riqueza mineral de Córcega. Numerosas rocas afloran por todas partes, de diferente edad, tonalidad y dureza, formando llamativos contrastes de formas y colores (Calanques de Piana, aiguilles de Bavella, desfile de Inzecca, Uomo di Cagna...).

Macizos y montañas de Córcega

Con 120 picos de más de 2000 m, Córcega es la isla más alta del Mediterráneo. También es el más verde. De su alto y compartimentado relieve nacen torrentes, ríos y cascadas que corren en aguas blancas hacia el mar, cavando gargantas y valles (Asco, Tavignano, Restonica...). Los bosques abundan en las montañas donde el agua es omnipresente (Castagniccia, Aïtone, Vizzavona...). En los relieves de las altas mesetas (Cuscionu y Ese) se forman las boquillas, vastos prados naturales, regados por manantiales y salpicados de torrentes.

La costa y las playas de Córcega

Córcega también tiene 1000 km de costa bañada por el clima cálido del Mediterráneo. El relieve formado por el mar, el sol y el viento, se sumerge en aguas cristalinas donde se suceden playas, acantilados, golfos y riachuelos, creando paisajes de notable belleza. Con sólo el 15% de su superficie urbanizada, la costa de Córcega ha permanecido salvaje. El Conservatorio del Litoral de Córcega vela por la preservación de estos espacios naturales: Islas Sanguináreas, Desierto de Agriates, Palombaggia, Campuporu, Roccapina, o Terrenzana, esta última formando parte del Dominio de Riva Bella.